Limite a las gafas

Un gran desarrollo tecnológico implica una gran responsabilidad.
Probablemente a día de hoy el mayor invento que se está gestando y del que se tienen noticias del todo ciertas, son las gafas de realidad aumentada de Google.
Poco a poco vamos descubriendo los elementos con los que este aparato contará. Si hace una semana descubríamos que se había desarrollado la primera aplicación pornográfica para las Google Glass esta semana hemos sabido un nuevo elemento de las gafas.
La firma americana ha anunciado que no introducirá técnicas de reconocimiento facial en sus gafas. Considera que hasta que no se creen potentes sistemas de protección de la privacidad, Google no lanzará una aplicación que permite por ejemplo, con tan sólo una mirada, relacionar a un individuo con una red social.
Por otro lado y en un sentido parecido, la compañía norteamericana también ha añadido que no permitirá a los desarrolladores desactivar la pantalla de Google Glass mientras se graba en video o se realizan fotografía. El motivo de esta tajante determinación es que nadie sea registrado sin saberlo.
En resumen y tal y como avanzábamos al inicio, parece muy acertado el camino tomado por una de las empresas más grandes del globo. Primero es mejor asegurar todos los flancos antes de lanzarse a la conquista de los mercados.

 

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