El declive del crowdfunding

Las páginas web dedicadas al crowdfunding no son nuevas en nuestro ecosistema tecnológico. Sin embargo ya desde hace tiempo llevan suscitando algunas preguntas de calado. Son realmente una fuente eficaz de financiación. Es cierto que algunos proyectos salidos de estas páginas pueden resultar innovadores y atractivos, sin embargo, en multitud de ocasiones observamos otros proyectos que sólo buscan la financiación por la vía del espectáculo por el espectáculo.

Recientemente hemos asistido a lo que algunos han llamado como la prenda más financiada de la historia. Se trata de BauBax, una chaqueta de viaje que cuenta con 15 funciones ocultas y numerosos bolsillos.

La prenda se basa en una idea. Dado que son cada vez más los objetos que usamos en nuestro día a día, es necesaria una prenda que sea compatibilice con todos ellos. Financiada a través de Kickstarter, BauBax permitirá guardar teléfono móvil, tableta, baterías externas, auriculares, gafas, pasaportes… Cabe añadir que ya por sí misma, la chaqueta cuenta con unos guantes incorporados a las mangas, una capucha que puede convertirse en una almohada hinchable, un antifaz o una cremallera que actúa también como bolígrafo.

De momento BauBax ha recaudado 9 millones de dólares de 40.000 mecenas con lo que se demuestra que en ocasiones, el micromecenazgo  premia lo freak por encima de lo útil. Eso por no hablar de la duda que planea sobre estas páginas en relación con el dinero negro y las mafias.

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